Sobre la obra pictórica de Carlos Cepeda

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1. Maestro Carlos Cepeda junto a la obra Altar Agua Sagrada. Realizada en acrílico sobre malla sintética. 120x150 cm. 2018 - Foto: Edgar Estupiñán

El maestro Carlos Arturo Cepeda Martínez nace en Bogotá en 1958. En su formación como artista sus progenitores fueron muy importantes porque lo introdujeron en el mundo de la música. La práctica plástica se da de manera intuitiva e individual, al ejecutar dibujos y composiciones con técnicas a lápiz, carboncillo y acuarela. Su padre tenía una empresa de metalmecánica, lugar en donde los distintos trabajos generaban residuos metálicos que él acumuló e intervino para realizar ensamblajes abstractos. Estas piezas tridimensionales fueron los primeros trabajos en serie que realizó, mostrando sus capacidades creativas en el manejo espacial y compositivo. Estos ejercicios fueron vistos por una persona que encontró en él un talento especial y le propuso exponerlos, lo lleva a la Casa de la Cultura de Telecom donde hace su primera exposición como escultor. Esta experiencia lo catapulta a tomar la decisión de dedicarse de lleno a las artes plásticas, sigue leyendo e investigando, y al terminar sus estudios de colegio se traslada a la ciudad de Bucaramanga, ubicada al nororiente de Colombia, a estudiar bellas artes en la Dirección de Cultura Artística de Santander, donde se formará como pintor aprendiendo las técnicas académicas. Al titularse vuelve a la capital para desarrollar su profesión.

En su proceso creativo hay un descubrimiento que lo diferencia de la gran mayoría de los pintores basado en la escogencia del soporte a trabajar, malla sintética, al respecto el maestro comenta:-“Habían dos inquietudes, la primera en la cual el artista debe proponerle algo nuevo al arte. La segunda, ya en la escogencia de la malla, la textura me gustó muchísimo, no es tan lisa como la tela, además tiene un poder visual único. Para mí siempre fue una obsesión que la obra se moviera, que siendo una pintura me diera esa posibilidad. Me inspiré en los cinetistas venezolanos como Soto y Cruz Diez”-. Estos artistas inscritos al movimiento del arte cinético trabajaron como escultores, las mallas metálicas eran utilizadas como una estructura que generaba una trama y un efecto visual que se activaba con el movimiento del espectador,

Las pinturas iniciales realizadas sobre este soporte fueron de índole figurativo, su primera temática fue inspirada en el teatro. Después experimentó con la malla, conoció sus características y desarrolló una técnica propia para definir las cualidades del concepto. Escogió una temática en torno a lo ancestral, realizando una investigación basada en las decoraciones y grafismos plasmados en utensilios como cerámica, tejidos, piedra y demás materiales. El maestro explica que en el arte rupestre de las culturas “precolombinas” no hay un sentido racional explícito, sino fundamentalmente uno espiritual, ello manifiesta el tipo de pensamiento, sus creencias, sus reflexiones y su poética: los Katio Embera dicen: -“el otro soy yo”-, demostrando su capacidad y respeto para la vida en comunidad. El estudio que realiza busca dar a conocer el valioso aporte humano de nuestras culturas indígenas, también reconocer en ellas nuestra identidad y mostrar que fueron exitosas, para tal hecho cita a Picasso: “el arte debe mostrar su procedencia”-.

3. Altar Agua Sagrada. Realizada en acrílico sobre malla sintética. 120 x 150 cm. 2017 – Foto: Edgar Estupiñán

Desde hace 20 años viene estudiando muchos grupos étnicos, aunque en sus inicios lo hizo específicamente en las culturas de origen colombiano como Muiscas, Tumaco, Quimbaya, Kogui, los Zenú, Zenúes o Sinues, en la actualidad está profundizando en las culturas de Centroamérica, en la Maya y Azteca. De todas ellas, toma un elemento en común que es imprescindible y general en su cosmogonía para incluirlo como una idea unificadora: ¡el agua!. A partir de ella realiza sus composiciones, escogiendo de cada una un signo o grafismo cuyo significado se integra con los de otros grupos nativos con el fin de realizar una construcción visual, una amalgama conceptual.

Su proceso creativo comienza escogiéndolos, luego sobre la malla los dibuja realizando una composición abstracta que sugiere un paisaje o territorio andino, lugar donde nace el preciado líquido. Las atmósferas son generadas por la superposición de acrílico. La estrategia técnica utilizada está dada por la espontaneidad del gesto al dejar que la mancha actúe y se matice con otras e insinúe una composición que luego interviene y organiza a partir de franjas, líneas y figuras trazadas con pigmento. El volumen, la textura y el cromatismo le evocan sensaciones inquietantes, generándose un diálogo con el material. Su propuesta tiene tendencia al expresionismo abstracto porque busca liberar energía del inconsciente y manchar de forma automática, convirtiéndolo en un “acto” pictórico, de modo que la imagen es un reflejo directo de sus emociones, al respecto el maestro comenta:- “Debe ser como un salpicón, debe tener una serie de sabores, colores y olores para que eso emocione el hacer. Es la mejor manera de hacer arte”-

En la actualidad su trabajo se viene exponiendo en varios lugares, destacando sus exposiciones en México, país en donde ha tenido gran acogida por el público gracias a la temática en torno a las comunidades indigenistas de América, por la innovación de su soporte en el que el efecto visual es una metáfora de movimiento del agua, por la fluidez y alegre colorido de sus obras. Fue escogido para exponer en el Museo de Arte Moderno de Yucatán, con 8 pinturas. Luego en Sincrónico, Primer Festival Internacional de Arte Contemporáneo de Chapalas, representó a Colombia con 40 obras y fue el artista escogido por la organización para inaugurar el evento.

En síntesis, la propuesta artística del maestro Carlos Cepeda, toma elementos de diversas comunidades ancestrales, como pictogramas, decorados y simbología, de distintos momentos, estilos y conceptos estéticos para conformar una composición o una realidad ecléctica que representa en conjunto y en unidad a todas, y que en sus propias palabras define como “altares de adoración y veneración del agua, como elemento sagrado y vital”.

La función de su obra es realizar una experiencia o encuentro espiritual y fraterno con el medio ambiente.

Para conocer o contactar al artista:

https://www.facebook.com/pg/obrasquerespiranluz/posts/

Por Edgar Estupiñán (Maestro en Bellas Artes) edestugart@gmail.com

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