¿Los hijos únicos no son aptos para la vida social?

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FOTO: RICARDO MANTILLA

Una abuela y un nieto (no de la misma familia) se confrontan sobre el mismo tema para aprender los unos de los otros.

Maria Gui

Es cierto que las familias tienen siempre menos hijos. La población disminuye. Parece que la política no tiene presente esta situación. Sin embargo para las mujeres la maternidad es una experiencia total, que antes o después es fuertemente deseada, pero por varias dificultades, muy a menudo se detiene al primer hijo. ¿Cómo crecen estos niños tan deseados, pero solos en medio de un mundo de adultos? El hijo único en una familia es consentido, sostenido, admirado en sus conquistas. No tiene que compartir los juguetes con nadie, se siente un pequeño príncipe.

Pero en la vida real no están dispuestos a tratarlo de la misma manera: como príncipe; y esto le puede causar frustraciones. La escuela puede ayudar en la socialización. Ahí los niños son todos iguales y el hijo único se mezcla con los demás y tendrá los primeros choques. Estas dificultades lo ayudan a crecer, especialmente si tiene cerca educadores adultos. Para los niños con hermanos el ingreso al colegio resulta mucho más fácil. Se aprende enseguida a compartir, a dar un paso atrás, se entiende que no se es el centro del mundo.

Recuerdo cuando jugaba con mi hermana. Horas y horas soñando de ser este y este otro personaje de los libros o de las películas que veíamos juntas. No veíamos la hora de volver de la escuela para vestirnos como las hadas. Los hermanos son también un cojín entre nosotros y los padres, nuestros primeros confidentes y defensores. También hay momentos de confrontación física, sobre todo entre los hombres, pero también esto es un anticipo de los desafíos de la vida. Un hermano con el que se está de acuerdo es más que un amigo, es con quien compartimos el amor y el cuidado de los padres; ama a tus hijos, está en los momentos difíciles. Un hermano puede ser el regalo más bello para un hijo.

Marco D’Ercole

El siglo XXI ha traído al Occidente la cultura de la familia pequeña, porque no se tienen las fuerzas económicas ni las energías a causa del trabajo, pero también por la difusión de los productos tecnológicos que requieren gastos siempre más grandes. No quiero decir que la familia esté tomando una importancia secundaria, sino que a causa de las exigencias que cada familia tiene, antes de tener un hijo se reflexiona más.

Y así el número de los componentes de la familia, casi siempre es de tres: los dos padres y un hijo. De esta manera muchos niños se encuentran a tener como hermano a un celular, una Tablet y la televisión. Para los niños un objeto toma el lugar que correspondería a un “ser viviente”. En la fase del crecimiento es importante probar emociones, vivir, relacionarse; de todos modos el hombre es una especie incapaz de vivir sola, toda nuestra vida se base en las relaciones, pero parece que esto lo hemos olvidado.

Algo que también ha cambiado es la relación padre-hijo. De hecho este último se encuentra al centro de todas las atenciones del papá y de la mamá, que con el tiempo pueden impedir su autonomía. Se tendrá una excesiva protección por parte de los adultos que transferirán todas sus expectativas sobre él, influenciando en sus decisiones y privándolo de su “ser”. Están también las ventajas materiales que el hijo único tiene, pero esto depende mucho de la educación.

Por mi historia personal, no podré saber nunca lo que significa ser hijo único, pero igualmente es necesario reflexionar mucho cuando se piense en no tener un hijo.

Por Maria Gui y Marco D’Ercole

 

 

3 Comentarios

  1. NO Estoy para nada de acuerdo con este articulo. tengo una hija y es muy sociable, ya que desde pequeña como mas del 70 % de la poblacion debemos dejarla en sala maternal. YA QUE la mujer de este siglo trabaja a la par de cualquier hombre. volviendo al tema UNICA HIJA, es una niña con valores y muy compañera. todo depende del respeto, confianza y buena educacion que se le da en el entorno. y a medida que mas se puede tenemos algun amiguito/a que viene a visitarla. comparte todo con mucho cariño y es un gozo total verla FELIZ y haciendo feliz a sus compañeros. TODO depende de los adultos que lo educan.

    • En primer lugar nos disculpamos porque realmente el título del artículo es una pregunta: ¿Los hijos únicos no son aptos para la vida social? Me parece que en el artículo viene en evidencia cuanto dice Estela y María. Es decir que seguramente un hijo único puede ser un niño sociable porque desde pequeño está injertado con los demás niños y también por la educación y los valores que tiene a su alrededor… pero ponía en luz también el valor de tener hermanos que pueden ser una ayuda en la vida. Tuve la experiencia de hijos únicos acostumbrados a tener todo para ellos, a los que no se les enseña compartir… De todos modos, gracias por esta aclaración porque si ustedes sintieron que algo no iba bien evidentemente no había puesto suficientemente en evidencia que también los hijos únicos pueden vivir la sociabilidad de manera muy positiva estando en un ambiente en el que se vive este valor.
      Por Marina Gui

  2. Opino igual, tengo un hijo y es muy sociable, juega con sus primos y hace amigos con más facilidad que yo cuando tuve su edad. (Y yo tuve 3 hermanos). Todo depende de la formación.

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