Ecuador 16: Desafíos Sociales

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¿Cuál debe ser nuestro compromiso como profesionales ante la atención al desastre? Esta fue la interrogante que nos convocó en Quito desde el 9 al 13 de noviembre de 2016.

Como es conocimiento público, el 16 de abril de este año la costa ecuatoriana fue afectada por un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter, siendo este un evento natural que cambió la vida de personas que hoy, varios meses después, rehacen su vida en medio de los escombros.

Desde “Diálogos de la Arquitectura”, nos trazamos como objetivo plantear alternativas cuando las primeras planas de los periódicos hayan desplazado la noticia de la emergencia y, las acciones motivadas por la solidaridad hayan cesado ya.

“Diálogos de la Arquitectura”. Es una red internacional de estudiantes, docentes y profesionales, animada por el carisma de la unidad, que se deriva del “que todos sean uno”, cuyo objetivo es contribuir en los diferentes campos de las actividades humanas, a la fraternidad universal por medio de un intercambio de carácter cultural, abierto y transversal a las distintas edades, géneros y perfiles profesionales. Propone ampliar la visión de la arquitectura a nuevos horizontes y, más allá de las convicciones particulares como de los perfiles profesionales; tratar de encontrar y definir posibles formas del Hábitat, como espacios de relación entre personas y comunidades y, entre éstas y su contexto. Para esto, basa su metodología en la articulación de relaciones que vayan desde el ámbito académico hasta el del ejercicio profesional, articulando también a la comunidad y las entidades públicas y privadas. “Diálogos de la Arquitectura” propone explorar criterios para delinear el perfil del arquitecto contemporáneo, para enfrentar los desafíos de la profesión en una sociedad cada vez más compleja y fragmentada y, además globalizada.

Bajo esas premisas, dentro del marco de Diálogos de la Arquitectura se crea TERRITORIO A LÍMITE, con su primera propuesta: “Ecuador.16: Desafíos Sociales”. Un workshop internacional de arquitectura y urbanismo social, que se convirtió en un espacio donde fue posible articular habilidades y talentos para plantear alternativas de acción en tres comunidades de la provincia de Esmeraldas (al noroccidente del país), afectadas por el terremoto. Este espacio llegó a ser el punto de encuentro entre varios actores de naturaleza diversa, entre estos estuvieron: FEPP (Fondo Ecuatoriano Populorum Progresio), AMU (Azione per un Mondo Unito) y UTE (Universidad Tecnológica Equinoccial), entre otros.

¿Cómo pasar de la reflexión a la acción?, éste es precisamente el interrogante planteado al finalizar el workshop, sobre todo después de que en los días previos, se había tenido la posibilidad de visitar las zonas afectadas por el terremoto y sentir, en primera persona, la cantidad de necesidades que ya existían antes en el lugar y, que el terremoto, no hizo más que intensificar.

La creación de este espacio de encuentro, entre diversos actores, no tendría sentido si de su articulación no surgiera absolutamente nada, ya que la temática que nos congregó fue la resultante de un evento natural, que involucró a una gran cantidad de personas que, varios meses después, siguen sin recibir atención.

Lo que surge es la respuesta a la inquietud de cómo hacer que la reflexión se convierta en acción y, precisamente esto nace de la interacción que fue posible tener, en los días previos al workshop, con los habitantes de tres comunidades de la zona afectada (Sálima, Macará y 10 de Agosto), los habitantes de estas comunidades han sido quienes, a través del diálogo, han podido identificar cuáles son sus principales demandas, que más allá de la realización de infraestructura, son un llamado a la reivindicación de la dignidad y la reparación de sus derechos. Por ejemplo, sobre la falta de baños. En una de estas comunidades nos decían: “Tenemos que buscar un lugar en el bosque para hacer nuestras necesidades, pero no somos animales”.

Partiendo de que, previo al terremoto, estas comunidades ya presentaban un importante abanico de necesidades que requerían ser atendidas por un actor externo a las mismas comunidades y, que luego del terremoto estas exigencias se intensificaron. El primer paso en un posible “check list”, que nos permita pasar de la reflexión a la acción, debe ser la visibilización de estas comunidades y sus problemáticas, pues en la actualidad, las primeras planas de los periódicos ya no dan más lugar a las consecuencias que el terremoto dejó, ni en el tejido social ni en el edilicio.

Si pudiéramos seguir delineando este posible “punteo de pasos a seguir”, para dar cabida a la acción, es importante que el siguiente sea la concientización, una concientización técnica y humana, ya que el evento sísmico nos ha permitido mirar debilidades en ambos aspectos, que es importante tomar conciencia para mejorar. En los días del workshop surgía la reflexión de que los terremotos van a seguir dándose, ya que son eventos naturales, pero podemos evitar que se conviertan en desastres, a través del adecuado manejo de los materiales en la construcción y el desarrollo de nuevas técnicas constructivas que sean menos nocivas en caso de emergencia. Aquí la oportunidad de interacción con la universidad y los profesionales. Concientización también en el aspecto humano, ya que, siete meses después del desastre, se han “apagado las luces de la emergencia” y el terremoto ya pasó de moda, siendo únicamente un problema de quienes día a día tienen que lidiar con sus consecuencias; nos parecía entonces que, a través de este espacio, podíamos también realizar un llamado de atención, para que la realidad del otro, no nos sea indiferente.

Para finalizar, un tercer paso, en este posible “check list” que nos permita dar un salto cualitativo para llegar de la reflexión a la acción, un “check list” que puede seguir en construcción conjunta entre todas y todos; la articulación de habilidades y talentos que pueden trabajar en conjunto para lograr la realización de los pasos previos y, llegar a la materialización de propuestas concretas para la atención de necesidades específicas.

En esto, es importante tener presente que ya se han dado varios pasos para la articulación de diversos actores para la atención de las necesidades de las comunidades: en primer lugar para la construcción del espacio TERRITORIO A LIMITE y luego entre dos ONG (FEPP y AMU) que ya se encuentran trabajando en estas colectividades.

Desde “Diálogos de la Arquitectura” y “Territorio a Límite”, estamos convencidos de que, como profesionales, estamos llamados a trabajar por las necesidades de nuestro territorio, con responsabilidad y explorando los lugares más recónditos de la creatividad.

Los invitamos a estar pendientes en: https://www.facebook.com/TaLimite/

Por Fernando Bedoya, arquitecto

territorioalimite@gmail.com

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