La Economía de Comunión cumple 25 años

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En Filipinas, Bolivia, Italia, México y Eslovaquia, se realizaron diferentes congresos internacionales para festejar los 25 años del nacimiento del proyecto Economía de Comunión. Idea revolucionaria de Chiara Lubich para involucrar a los empresarios en la reducción de la pobreza y las desigualdades sociales.

En diferentes congresos realizados en varias partes del mundo, los participantes hicieron un balance de los alcances logrados y definieron nuevas líneas de acción para los próximos años:

  • Formar una red internacional de Incubadoras de Empresas (Economy of Communion International Incubating Network), con espacios y recursos disponibles en los Polos Empresariales nacidos en el ámbito de la EdC, con el fin de apoyar sobre todo a los proyectos de los jóvenes empresarios.
  • Constituir un Observatorio sobre la Pobreza, para tener presente que ésta sea la prioridad y la forma de afrontarla sea según el espirito de la EdC, para ayudar a identificar sus periferias.
  • Multiplicar los Lab-Schools, laboratorios de formación en el campo técnico, profesional y empresarial, dirigidos particularmente a los jóvenes. 

En la ciudad de la eterna primavera

“Ubicada en un gran valle, Cochabamba está rodeada por la Cordillera de los Andes, un viaje que ya me prepara para escalar mis propias montañas y dar el gran salto de dejar atrás mi cultura, mis categorías, mis prejuicios y ser lo suficientemente libre para recibir la belleza de esta experiencia donde cada uno será un don para el otro. Voy a encontrarme con muchas personas que no conozco, de las que no sé cuáles son sus sueños, sus dolores, sus logros, sus miedos, sus esperanzas.

Cuando llegué a destino encontré un rostro cercano, con una sonrisa que me estaba esperando.

Cochabamba es el corazón del país. Se encuentra enclavada en un valle de tierras fértiles y es la tercera ciudad boliviana, después de La Paz y Santa Cruz de la Sierra. La Llajta, como comúnmente se la conoce, se destaca por su gastronomía. La hospitalidad de los cochabambinos se manifiesta a través de la abundante y sabrosa comida con la que te acogen. El primer día, con los recién llegados, fuimos a pasear, a descubrir la Cochabamba de aire tradicional y culta, que atesora imágenes coloniales que descansan en sus numerosos templos religiosos y casonas, pero que ha ido creciendo y por ende cambiando la fisonomía urbana.

La primera cita tuvo lugar en la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” para un conversatorio en el que participaron alrededor de 70 jóvenes de diferentes carreras.

Las preguntas de los jóvenes siempre me sorprenden e inspiran, hubo quienes pidieron un consejo sobre cómo hacer para crear empresa con los principios de la EdC, otros sobre cómo llevar este proyecto a la Universidad, pero lo que más me emocionó fue un joven que se acercó al final de la charla a preguntar si Chiara Lubich vivía y ante nuestra respuesta dijo “qué lástima, porque estaría muy contenta”…

Al día siguiente comenzó el 1° encuentro de empresarios de EdC, al que me infiltré desde las orillas pero del que tuve la suerte de participar en vivo y en directo, observando, escuchando,  para relatar un acontecimiento extraordinario, de muchas historias que se juegan por la comunión en el día a día. Entre empresarios mexicanos, paraguayos, argentinos y bolivianos. Todos pudimos compartir nuestros sueños, fracasos, logros, dificultades y esperanzas.

El sábado tuvo lugar una jornada muy especial en el Gran Hotel Cochabamba, en la que participaron alrededor de 120 personas. Eran empresarios, estudiantes, docentes, dependientes, e interesados en una nueva cultura económica. Todo hace presentir que Bolivia tiene humus de la EdC, y nadie tuvo duda que despegará para mostrarle al mundo una EdC 100 % boliviana.

El domingo 29 de mayo fue día de fiesta, el 25 aniversario de la EdC. Cantos, bailes, comida típica y mucho por compartir. Es probable que no haya fiestas más hermosas y verdaderas como las celebradas entre los pueblos.

“A Bolivia, pero especialmente a mis 25 compañeros “de retiro”, les quiero decir GRACIAS por ayudarme a redescubrir el norte, donde cielo y tierra parecen confundirse. Escribo estas líneas mientras el avión ya carretea por la pista del aeropuerto Viru Viru en Santa Cruz de la Sierra. Escribir matiza las esperas y acorta las distancias. Espero estar pronto nuevamente “a bordo” para encontrarme con  viejos amigos de la EdC y nuevos por conocer”… escribe Carolina Carbonelli de Rosario, Argentina

la EdC está llamada a regenerarse

“Han pasado 25 años desde aquel mayo de 1991 cuando Chiara Lubich sembró en Brasil la primera semilla de la Economía de Comunión (EdC). En aquel tiempo yo me acababa de graduar en economía y me parecía que todo lo que estaba sucediendo en San Pablo, Brasil, tenía que ver también conmigo. No sabía todavía de qué forma, pero intuía que era parte de aquella historia que estaba empezando. Hoy me doy cuenta que el haber acompañado el desarrollo de aquel “sueño”, fue un evento decisivo en mi vida. Que hubiera sido muy diferente si no se daba aquel encuentro profético entre la mirada de una mujer y el pueblo brasileño.

Pero a los 25 años de distancia el gran desafío colectivo que se presenta frente a la EdC es el de tratar de expresar el corazón de las intuiciones del 1991 en palabras y categorías capaces de hablar y hacerse entender en un mundo cultural y socio-económico que en estos 25 años cambió radicalmente. También la frontera de la responsabilidad social de las empresas y la comprensión de la pobreza han ido mucho más allá con el paso del milenio. El social business se ha convertido en un movimiento variado, dinámico, y en constante crecimiento. La así llamada sharing economy está dando vida, en todo el mundo, a experiencias muy innovadoras. La reflexión sobre la pobreza y las acciones para disminuirla, se ha enriquecido, gracias al pensamiento y a la acción de economistas como Amartya Sen o Muhammad Yunus. Al final del Segundo Milenio, compartir las utilidades de las empresas, a favor de los jóvenes y los pobres, representaban ya de por sí, una innovación. Pero si en el 2016 continuáramos a encarnar la propuesta EdC con las mismas formas con las que nació, la propuesta aparecía no suficientemente atractiva y obsoleta sobre todo para los jóvenes. En un mundo social y económico radicalmente cambiado, la EdC está llamada a regenerarse, como ya lo está haciendo y como siempre lo ha hecho, para llegar completa a sus “bodas de plata”.

Luigino Bruni, docente de Economía Política en la Universidad Lumsa de Roma, coordinador del proyecto Economía de Comunión.

Por Aurelio Soto Duque

 

 

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