La COP 21 y los principales puntos del Acuerdo de París.

Además de los fuertes conflictos sociales que ha enfrentado el mundo a lo largo de su historia y en particular en las últimas décadas, hoy en día, uno de los temas que preocupa enormemente a toda la humanidad es el efecto del cambio climático que ha emergido como consecuencia de la influencia del hombre en la naturaleza.

Desde el pasado 30 de noviembre hasta el 11 de diciembre, se celebró en Francia, la XXI Conferencia Internacional sobre el cambio climático (COP 21), la cual tenía como objetivo central establecer un acuerdo universal definitivo sobre los métodos concretos para reducir los efectos del calentamiento global. El Acuerdo de París, fruto de un ultimátum establecido en 2011 para determinar las vías a través de las cuales 195 países del mundo deberían emprender la marcha para evitar que el calentamiento exceda los 2 °C y reducir las emisiones de gases del efecto invernadero, mayormente producidas por los países más industrializados, es hoy el último recurso que tienen las naciones del mundo para frenar el impacto del deterioro producido por la industrialización.

Ahora bien, pese a la necesidad inminente de encontrar un camino claro para frenar el calentamiento global, las disputas políticas y económicas tanto de países como China y Estados Unidos –los mayores productores de gases contaminantes-, como de aquellos en “desarrollo”, juegan un papel determinante en el curso que pueda tomar el Acuerdo de París, calificado como el primero en la historia de las negociaciones climáticas, desde que se suscribiera la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en 1992, y se adoptara en 1997 el protocolo de Kioto para la reducción de la emisión de gases que producen en efecto invernadero; es decir, el aumento de la temperatura de la atmósfera.

Después de dos semanas de discusiones y de intervenciones de expertos y representantes políticos, el pasado 12 de diciembre se adoptó el primer acuerdo universal contra el cambio climático en el cual se establece como prioridad la producción de energías alternativas, es decir, aquellas que no necesitan la quema de combustibles fósiles (carbón por ejemplo). Distintos países ya han empezado a generar energías eólicas, hidroeléctricas y nucleares. Francia, por ejemplo, es una de las naciones bandera en generar energía alternativa, sin reducir la calidad de vida de sus habitantes. Desde el primer semestre del 2015, el país sede de la COP21, aprobó una legislación global contra el cambio climático, lo que lo convierte en la primera nación del mundo en tener una ley en la que se propone un nuevo modelo energético basado en “energías renovables, transporte limpio y edificación sostenible”.

El reto ahora es lograr que todos los países produzcan modelo energético alternativo y se comprometan a dar cumplimiento a las estrategias que generen para frenar el calentamiento global.

Algunos puntos importantes del acuerdo de París

  • ¿Cuál es el objetivo? Evitar que la atmosfera aumente su temperatura a más de 2 °C, procurando que el aumento que se genere no sobrepase los 1.5 °C y los países históricamente más contaminantes deberán comprometerse firmemente a la reducción de la emisión de gases contaminantes, pero además aquellos países que aún necesitan producir energía a través del petróleo y el carbón, deberán prever esfuerzos para realizar paulatinamente recortes.
  • El Acuerdo entrará en vigor en el 2020, dando paso a que los países generen sus rutas de acción de manera organizada y previendo impactos a nivel político y económico.

Una vez entre en vigor, se realizarán revisiones cada 5 años con el ánimo de verificar metas, ver los avances y evaluar la pertinencia e impactos de las estrategias planteadas en cada país.

  • Todos los países están obligados a informar sobre sus propias emisiones y pese a que no existirán sanciones, el acuerdo prevé normas para garantizar la transparencia en el cumplimiento de los objetivos.
  • Los países ricos deberán mantener su asistencia a aquellos más pobres con el fin de impulsar la reducción de las emisiones en dichas naciones.

El tema ambiental está a la orden del día, no en vano el Papa Francisco instó al mundo a tener un cuidado especial por el medio ambiente y a preocuparse por la preservación y recuperación del planeta, a través de la Encíclica Laudato sí, donde además recuerda que la casa común también es nuestra hermana y nos insta a unirnos por la misma preocupación.

Por Janeth Lucía Cárdenas

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